Tras tan extraña palabra, se esconde una de las corrientes filosóficas más liga a la ciencia-ficción. Esta ideología se basa en traspasar el límite natural del humano. Por este límite entendemos el impedimento biológico debido a lo genes, que nos limita nuestra evolución. El transhumanismo pretende saltar esas barreras determinada por nuestros genes y llegar a la forma de posthumano, que es el humano máximo, aquel que ha trascendido en todas sus limitaciones.

Esta sería la pirámide evolutiva:

 

El Posthumano debería cumplir con ciertas características, entre las cuales deben incluirse:

  • Inmortalidad: Un posthumano no puede estar ligado al tiempo de sus genes biológicos. Esto le impide evolucionar como humano.
  • Memoria infinita y perfecta. No solo es cuestión de almacenar, sino también de acceder a la información de forma eficiente. 
  •  Aprendizaje no sensual: Tenemos un gran ejemplo en la película Matrix, en la cual los individuos aprendían cualquier materia en cuestión de segundos.
  • Capacidades supra-humanas: Desde más inteligencia, más creatividad hasta más intuición o astucia.
  • Capacidad mental muy veloz:Similar o incluso superior a la de los ordenadores.

Por supuesto, hay una asociación transhumanista que reivindica una evolución tecnológica y moral teniendo como meta al posthumano.

 Su primer postulado reza: "En el futuro, la humanidad cambiará de forma radical por causa de la tecnología. Prevemos la viabilidad de rediseñar la condición humana, incluyendo parámetros tales como lo inevitable del envejecimiento, las limitaciones de los intelectos humanos y artificiales, la psicología indeseable, el sufrimiento, y nuestro confinamiento al planeta Tierra." Puedes leer el resto en su página web: Declaración Transhumanista

En el tema de la ciencia ficción, muchos autores se han atrevido a entrar en este movimiento. Así, cualquier ciborg  es un intento de la creación de un posthumano. El mismísimo Isaac Asimov los menciona en muchos de sus relatos, pero especialmente en "El sol desnudo" dónde los habitantes de un planta son humanos con grandes poderes debido a la evolución regida por ellos, dónde nada se deja al libre albedrío.

 Muchos pensamos que este es el camino que está recorriendo el hombre, comiendo terreno a la madre naturaleza.

 Más información: